Si bien hoy por hoy lo que dicen ciertas creencias religiosas basadas en el cristianismo, como el catolicismo, evangelismo y los apostólicos, que en general pierden día a día su posición hegemónica, lo que las ha mantenido a lo largo de milenios han sido sus ritos.
En su sentido más profundo y simbólico, un rito lleva a cabo acciones esenciales que justifican la perdurabilidad de un sistema, tal cual ocurren con los ritos eclesiásticos, masónicos o incluso en sectas y empresas familiares:
El ego vive en el caos, la culpa y especialidad. Una liturgia introduce un orden predecible en la vida, ofreciendo un camino claro para la mente confundida. La repetición de los pasos en la «Metodología PACIENCIA», como el Rezo de Apertura, la Ronda de Exposición, etc., son ritos que establecen un camino claro para que la mente se calme y se enfoque en su Propósito.
Los ritos son actos compartidos que construyen un sentido de unidad. Al practicar los mismos pasos, sean el Check-in o Check-out de PACIENCIA u otros pasos vinculares que están incluidos en el proceso, los participantes se reconocen como parte de algo más grande, disolviendo la ilusión de separación. Es este sentido de pertenencia un factor crítico en la durabilidad de cualquier grupo.
Los ritos son el vehículo a través del cual la mente puede experimentar conceptos abstractos. El “rito del perdón” no es solo una idea, es un acto de “observar” el ego y “ofrecer” una nueva interpretación. A través del rito, la idea se convierte en experiencia y la experiencia en convicción.
Para una mente que está en el sueño, la Verdad pura puede ser aterradora e incluso psicótica. El rito, tal cual los 12 pasos de PACIENCIA, inspirados en los 12 pasos de Doble-A, ofrece un recipiente tangible para la Verdad de la que habla el Curso, permitiendo que la mente la procese a su propio ritmo. Es una forma amorosa de llevar el “poder” (la Verdad) al mundo de la “fuerza” (la ilusión), facilitando que cada practicante se prepare para que Dios dé su último paso en función de la Expiación (T-7.I.7:8).
En conclusión, la longevidad de cualquier sistema, no es el resultado de su contenido ideológico, sino de su capacidad para traducir ese contenido en una serie de ritos y prácticas que nutren el alma, calman la mente, construyen comunidad y llevan al individuo de regreso a la paz. Por eso la inspiración de crear el Ministerio De la Ciencia a la Paz y la «Metodología PACIENCIA», porque se basan en un principio esencial: Una liturgia bien diseñada no es una imposición sino un camino hacia la libertad (T-Intro).