Las Delegaciones se establecen con el fin de convertir la visión de la FE en acción colectiva. En un mundo donde las jerarquías y las figuras de poder a menudo se separan, la Fundación se estructura en torno al principio de unidad y servicio. Las Delegaciones son las células vivas del Ministerio De la Ciencia a la Paz, donde la toma de decisiones no surge de un poder centralizado, sino del consenso y la sabiduría de los Pares. Su propósito es garantizar que la voz de cada comunidad de estudio sea escuchada, preservando la naturaleza no-jerárquica del Método.
Esta descentralización creará una Comunidad Unificada que operará a través de una plataforma común. Mediante esta plataforma, cada milagro se difundirá globalmente, respetando fielmente la visión de su creador.
Imagine el potencial si la Comunidad Hispana alcanza a registrar al menos un pedido de milagro por día en el sistema de la Fundación, distribuidos por su web, las redes sociales y los sistemas de comunicación tipo WhatsApp o Telegram. Imagine cientos de testimonios de milagros pedidos al Planeta sucediéndose al unísono y en ciento o miles de personas. ¿Qué más se puede pedir? O como lo dice Jesús, ¿qué trabajo más santo que este quieres?
‘Baste, pues, con decir que para desempeñar tu papel tienes trabajo por delante. El final seguirá siendo nebuloso mientras no hayas desempeñado por completo tu papel. Pero eso no importa, pues tu papel sigue siendo el pilar sobre lo que todo lo demás descansa. Conforme asumas el papel que te fue encomendado, la salvación se acercará un poco más a cada corazón inseguro cuyo latir no esté aún en armonía con Dios.’ (L-169.11:1-5)
Las Delegaciones son los Ministerios de Paz. Un Ministro, en este contexto, no es una figura de autoridad, sino un Servidor cuya única función es “administrar” la igualdad. Para ser un Ministro de Paz, es necesario que la persona esté liderando (coordinando y sirviendo) a cinco o más grupos de estudio, con un mínimo de diez estudiantes en cada uno. Este requisito no es una medida de poder, sino un testimonio del servicio que ha sido entregado, demostrando la capacidad de la persona para replicar la Metodología y sostener a una Comunidad.
El Ministro de Dios es el enlace entre los grupos de base y el conjunto de la Fundación. Su tarea principal es facilitar la comunicación, asegurar que los principios de la metodología se apliquen con fidelidad y llevar las inquietudes y propuestas de sus grupos a las mesas de consenso.
La FE, en alineación con el espíritu de la «Metodología PACIENCIA», asegura que la red de apoyo se mantiene como un sistema de servicio horizontal. Para ello, otorga las certificaciones de DdeD, FdeD, MdeD, a todos por igual, para que se honre el rol del servicio y facilite la replicación de los milagros en todos los participantes por igual.
Desde este modelo, la FE se convierte en una red orgánica de comunidades, unidas por un propósito común. La toma de decisiones fluye desde la base, se eleva a través del consenso de los Ministros, Facilitadores y Discípulos de Dios, que se materializa como un reflejo directo en la voluntad de Dios, donde todos los milagros son para todo el mundo.